Salutación de fin de año.
“La Palabra era la luz verdadera que al venir a este mundo
ilumina a todo hombre.”
Juan I, 9.

“La adoración de los pastores” J. H. van de Horst (1622)
Estimada Comunidad Educativa,
Una vez más nos encontramos en el cierre del año lectivo que además, como año jubilar, nos ha llamado a caminar como testigos de esperanza.
¡Qué hermoso privilegio el de ser testigos de la esperanza en Jesús Resucitado desde la educación! ¡Qué gran don y tarea que nuestra escuela esté llamada a esta misión! El Papa León XIV en su Carta Apostólica Diseñar nuevos mapas de esperanza afirma que “(…) La educación ha sido siempre una de las expresiones más altas de la caridad cristiana. El mundo necesita esta forma de esperanza.”1
Ya estamos transitando la época de los cierres de ciclo: notas, evaluaciones, Misas de Acción de Gracias, brindis, encuentros con las familias, Colaciones de Grado. Es momento de los balances para recoger buenos frutos, aprender de algunas desazones, poner en su justo lugar a las preocupaciones y proyectar lo que vendrá.
En este tiempo cobra una dimensión más patente aquello que nos continúa diciendo el Papa: “La educación cristiana es una obra coral: nadie educa solo. La comunidad educativa es un «nosotros» en el que el docente, el estudiante, la familia, el personal administrativo y de servicio, los pastores y la sociedad civil convergen para generar vida (…) El fundamento sigue siendo el mismo: la persona, imagen de Dios, capaz de verdad y relación.”2 Parte de aquel testimonio de esperanza es que podamos saber irradiar el amor de Dios con nuestros lazos fraternos, en comunidad.
Estamos llamados a que en nuestras comunidades por encima de todo esté la centralidad de la Persona Humana que encuentra su imagen y fundamento esencialísimo en Dios. Estamos llamados a que la sintonía de ideas y la empatía sean causa de gozo y consolidación y que las diferencias sean motivo de encuentro y búsqueda de complementariedad. Estamos llamados a ¡que nuestras escuelas generen vida!
Y para esto, qué mejor que contemplar a Nuestro Señor Jesús (“Luz de Luz” 3 ) en el Pesebre. El Dios que es Fundamento de todo lo que existe, el Todopoderoso, se abaja a la carne mortal por su infinita Misericordia para levantarnos de nuestras caídas. El misterio de la Encarnación nos deja sin palabras, pero prontos a la contemplación.
Desde JuREC queremos agradecer a toda la comunidad por la entrega permanente en el gran objetivo de acompañar a las familias en formar a nuestros niños y jóvenes como personas que defiendan el bien, la verdad y la vida.
Gracias por decir cada día que sí a la dignidad humana.
Que la Luz que Es el Niño de Belén habite en nuestros corazones, en nuestras familias y comunidades educativas, dándonos la fuerza para ser sus testigos siempre.
¡Santa Natividad de Nuestro Señor Jesucristo para todos y gran 2026!
Dr. Ignacio Leonetti
1. LEÓN XIV https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/apost_letters/documents/20251027-disegnare-nuove-mappe.html , 1.3.
2. Ibíd. 3.1.
3. Para homenajear nosostros también desde aquí los 1700 años del Concilio de Nicea.
Saludo inicio de clases 2024
Lomas de Zamora, 21 de febrero de 2024
“(…)Dejen a los niños, y no les impidan que vengan a mí, porque el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos (…)”
Mateo XIX,14.
J. S. de Bray (1663) Cristo bendice a los niños
Estimadas comunidades educativas de la Diócesis de Lomas de Zamora
¡Bienvenido el año escolar 2024!
Nos es regalado un nuevo año en la vocación que nos reúne para ponerla al servicio de nuestras comunidades.
Realmente es una oportunidad única, a través de nuestra entrega cotidiana, para reafirmar la dignidad de la Persona Humana, el valor del encuentro con el prójimo, caminando en y hacia Dios.
La presencia de Jesús Maestro en cada uno de los lugares y encuentros de la escuela es la que hace la diferencia. La Educación Católica tiene que distinguirse de cualquier otra oferta porque -con Dios en el centro-, nos completa y nos ayuda a madurar en el orden de lo sobrenatural. Nos decía el Papa Francisco el día de la canonización de Mamá Antula, a propósito de la curación del leproso, que “el tocar” de Jesús es el inicio de la sanación. Y continuaba: “(…) Si nos dejamos tocar por Él en la oración, en la adoración, si le permitimos actuar en nosotros a través de su Palabra y de los sacramentos, el contacto con Él nos cambia realmente, nos sana del pecado, nos libera de las cerrazones (…)”
¡Qué bueno que le abramos nuestra vida a Jesús para que Él nos visite, sanando! ¡Qué bueno que lo ayudemos a que pase por nuestros patios, aulas, oficinas, reuniones, charlas y clases! ¡Qué bueno que podamos ser “caminantes de la Educación” llevando a Jesús como Mamá Antula y el Cura Brochero lo llevaron por nuestra querida Argentina!
Es importante que siempre recordemos y agradezcamos el don que nos ha sido conferido: enaltecer la Dignidad de la Persona Humana por medio de la Educación.
Que este 2024 que inicia, de la mano del Amor y la Esperanza, nos encuentre ocupados en esta apasionante tarea.
Que María, Reina de la Paz, nos conduzca a Jesús Maestro que es Camino, Verdad y Vida.
¡Buen comienzo!
Un abrazo fraterno para todos en nombre mío y de todo el equipo de JuREC,
Dr. Ignacio Leonetti
Director


