SALUDO DE NAVIDAD - JUREC
“(…) por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el Sol que nace de lo Alto,
para iluminar a los que viven en tiniebla y en sombras de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la Paz.”
(Lc. I, 78-79)
La Adoración de los pastores. Francisco de Zurbarán, 1638.
Queridas comunidades de las escuelas católicas diocesanas:
El anuncio y el cumplimiento de la Promesa de la Salvación en la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo constituyen el hecho más importante en la historia de la humanidad.
Con el advenimiento del Niño Santo de Belén, todo lo creado asume una nueva faz, una luz de esperanza de la reconstitución definitiva en el seno amoroso del Padre que nos ama y jamás deja de buscarnos.
¡Váyamos al encuentro de Jesús en el Pesebre de Belén!
Animémonos a adorarlo junto a María y José, los pastores y los magos.
Ayudemos a los ángeles a cantar con alegría profunda los ¡aleluyas! a Dios.
Que nuestras aulas, oficinas y sala de maestros/profesores, patios y recreos, conversaciones, clases, recursos pedagógicos, relaciones humanas, tecnologías; que todo esté nutrido por la alegría del Redentor que llega.
Él quiere hospedarse en el corazón de cada uno de nosotros para luego llegar al corazón de nuestros colegios. Él quiere que lo encontremos en el prójimo, en cada compañero de trabajo, en cada estudiante, en cada docente.
¡Ojalá nuestros corazones, nuestras familias y nuestras escuelas sean pesebres en los que nazca el Salvador!
Gracias por el camino compartido este año, con la meta clara de hacer de la Educación Católica un espacio en el que Cristo Maestro sea el que hable y enseñe.
En nombre mío hago extensivo el saludo de todos los integrantes de la JuREC, que podamos tener una Santa Navidad en paz y fraternidad.
Dr. Ignacio Leonetti
Director
Salutación por el mes de la educación

“Dichoso el hombre que ha encontrado la sabiduría
y el hombre que alcanza la prudencia;
más vale su ganancia que la ganancia de plata,
su renta es mayor que la del oro.”
Proverbios III, 13.
Querida comunidad educativa,
Nos acercamos una vez más a cada uno de nuestros colegios, a cada uno de sus integrantes, ya sean docentes como no docentes para desearles un muy fructífero mes de septiembre. Sabemos que en el mismo se condensan las celebraciones de la mayoría de los referentes presentes en las escuelas.
Que nuestro norte sea Jesús Resucitado, la Sabiduría, anhelada por la humanidad a través de todas las épocas. Qué Él alimente con su calor fecundo de vida eterna, nuestras tareas en las aulas y los despachos escolares, que anime a nuestro estudiantes tantas veces golpeados por una sociedad que los desconoce en sus proyectos.
Que Jesús artesano, nos enseñe que la ciencia tiene que ser puesta al servicio del prójimo. Que la teoría tiene que ser puesta al servicio de una práctica que comprenda la realidad y dignifique a la Persona Humana.
Que María, Madre de la Sabiduría, bendiga nuestros hogares, pequeñas escuelas en donde madura la vida y se vive la dinámica colegial con todo su pulso.
Ojalá podamos vivir este mes de la Educación sabiendo que el aprender atraviesa todas las edades y es un llamado para estar siempre atentos en el camino del Señor.
¡Feliz mes de la Educación!
Les envío un cordial saludo en Jesús, Maestro Resucitado y María, Madre de la Paz.
Dr. Ignacio Leonetti
Director


